Menu
Radio en vivo
A+ A A-

"La seguridad no se construye con mas cárceles"

25 Mayo 2017 /

Por Nos quemaron por brujas /

María Medrano integra la Asociación Civil “Yo no fui”, que trabaja en proyectos artísticos y productivos en los penales de mujeres de Ezeiza y, afuera, con las mujeres que salen en libertad.

 

Junto con el resto de las organizaciones que conforman la Red de Cooperativas de Liberados y Organizaciones Sociales en Contextos de Encierro (Hombres y Mujeres Libres, Rancho Aparte, Limando Rejas, Esquina Libertad, Taller Reverdecer, Cooperativa de Trabajo Inclusión en Bloque y Pensamiento Villero Contemporáneo), se vienen manifestando en contra de la reforma promovida por el Poder Ejecutivo de la Ley de Ejecución Penal N° 24.660.

María destacó algunos puntos preocupantes en caso de avanzar con este proyecto de ley que se viene tratando en ambas cámaras, y que en líneas generales propone suprimir la libertad condicional y los regímenes de semidetención a internas e internos  condenados por delitos que van desde homicidio agravado, abuso sexual, secuestro extorsivo hasta tenencia de drogas y contrabando aduanero.

El primer tema que planteó Medrano es el impacto que esta reforma tendría sobre las condiciones de hacinamiento que ya se viven en las cárceles federales y provinciales. Actualmente, en muchos penales las personas detenidas no logran acceder a la educación, al trabajo ni a sus derechos básicos. Esta situación se profundizaría en un contexto de sobrepolación carcelaria, pero no modificaría nada en cuanto a la cantidad de delitos.

También destacó que esta reforma le daría al servicio penitenciario un rol protagónico que no hace más que abonar a la violación de los derechos de las personas.

Por último, distinguió la situación particular de las mujeres. “El 4% de la población penal está representada por mujeres. De esa cantidad, el 70% de las detenidas se encuentra  privada de su libertad por el delito de narcomenudeo (transportar droga en pequeñas cantidades). Nos parece muy grave que, a partir de esta reforma, se le quiera dar el mismo tratamiento a un violador que a una mujer que está detenida por narcomenuedeo. Estas mujeres en general son pobres, cabeza de familia, no tener estas cuestiones en cuenta es muy grave”, afirmó Medrano.