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"Él se la jugó por un compañero que no conocía"

24 Junio 2017 /

Por #PoneloEn24

A punto de cumplirse 15 años del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki hablamos con el hermano de Darío, Leonardo, quien nos contó cómo se encuentra la causa por las responsabilidades políticas por los asesinatos ocurridos en 2002. También recordó a su hermano y su fe en el hombre nuevo. 

En 2002, el 26 de junio, un ejército de policías reprimieron a trabajadores en la estación de Avellaneda. Allí las balas mataron a Maximiliano Kosteki y a Darío Santillán. Maxi había sido baleado en el pecho. Darío lo fue a socorres pero recibió un disparo en la espalda. Ambos pertenecían al Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón (MTD). 

El hecho se recuerda como la "Masacre de Avellaneda" aunque desde las organizaciones siempre dejan muy claro que la masacre no fue un exceso policial. Sino un plan político organizado para acallar al pueblo durante la presidencia de Eduardo Duhalde. "Es importante lo que hemos logrado como familiares, compañeros, con las organizaciones. Tanto como la condena a Fanchiotti y Acosta", dice Leonardo quien además comenta que se reunieron con el juez federal Ariel Lijo a quien le pidieron que no prescribiera la causa por las responsabilidades políticas de la masacre.

Esa tarde a cargo del operativo de seguridad estuvo el ex comisario de la policía bonaerense Alfredo Fanchiotti. Quien fue condenado por los hechos junto al ex cabo Alejandro Acosta. Autores materiales de los asesinatos. Aún no hay condenas para los autores intelectuales y políticos de la represión y los asesinatos. 

Para Leonardo "lo de Darío y Maxi crece constantemente, nos empuja a nosotros como familiares" y desde que se reabrió la causa se han logrado unas ocho declaraciones testimoniales de funcionarios de la intendencia de Avellaneda. "Él (el juez Lijo) nos dijo que no iba a declarar la prescripción. No iba a permitir que la causa prescribiera", cuenta. 

Hombre nuevo

"Si bien lo tenía como referente de chico, mi primera relación con él fue un libro que me pasó del Che: 'No creas todo lo que lees, tené tu autocrítica', me dijo", cuenta Leonardo para expresar el pensamiento de su hermano que, como bien definió, "él se la jugó por un compañero que no conocía". 

En una carta Darío le escribió: "esa fe en el hombre nuevo siempre puede dar más". "Lo de él no fue casualidad, cuando lo mataron tenía 21 años. Si bien lo asesinaron muy joven tuvo una vida muy intensa. Darío era una persona que decía lo que pensaba y hacía lo que decía", concluyó. 

Sobre la situación actual Leonardo fue muy claro: "Hay un contexto de pobreza, las políticas del gobierno de Macri", dijo y agregó que "es un momento para unirse frente a Macri"  pero aclaró que  "no hay que juntarse con cualquiera para derrotar al macrismo".

 

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