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Ni un Pibe Menos en los barrios

21 Julio 2017 / 

Por Radio Presente /

“Yo filmé  a Kevin vivo, junto a sus amiguitos, jugando en un curso de tambor. Yo buscaba eso, la risa, la ilusión de los pibes. Yo quería contar una historia linda”, cuenta Antonio Manco, director del documental Ni Un Pibe Menos, en el salón de usos múltiples del ex CCDTyE Olimpo, frente a un público conmovido y en silencio luego de la proyección. 

El “Tano” (como le dicen sus compañeros y campañeras de Zavaleta) no imaginaba que el motivo de su viaje se modificaría abruptamente.

Ni Un Pibe Menos reconstruye el asesinato de Kevin Molina (9 años) en Zavaleta en el año 2013. Asesinato que se concretó por que las fuerzas de seguridad liberaron la zona para que bandas narcos se disputaran a los tiros un terreno frente a la casa de Kevin.

No importó las llamadas al 911 esa noche por parte de los vecinos y las vecinas que insistentemente pedían ayuda porque la cantidad de impactos de bala que se escuchaban eran desesperantes. 

Exactamente fueron 105 las detonaciones de arma de guerra, que la policía no escuchó, porque “estaba lloviendo”.

“Nosotros tenemos un tiroteo cada día y medio. ¿Cómo puede ser? Si tenemos cuatro fuerzas de seguridad en el barrio; tenemos a la prefectura, a la gendarmería, a la federal y a la metropolitana”, explica la abogada de la Garganta Poderosa. 

Zavaleta es un núcleo habitacional que se suponía transitorio hace 40 años. En esos años los y las vecinas del barrio aprendieron a convivir con la desidia, el abandono y la impunidad. A defender la alegría. A organizar la rabia. Y en esa construcción de lazos nació La Poderosa. La primera y única revista de comunicación popular villera, escrita por los y las vecinas. Para romper el silencio y la mentira, para derribar los muros de la hipocresía y gritar verdades negadas.

De esto también habla el documental.

El último informe anual realizado por CORREPI (Coordinadora Contra la Represión Estatal e Institucional) presentó números escalofriantes. Un pibe cada 25 horas es asesinado en nuestro país por gatillo fácil. 

Frente a un gobierno que instala la teoría de los demonios, que avanza con políticas regresivas y negacionistas, que reprime, ajusta y mata, la construcción de la memoria colectiva reciente e histórica resulta urgente e imprescindible.  

Por Kevin, por Kiki, por Cristian, asesinado hace unos pocos días de un balazo en el barrio de Barracas y por todos los pibes y las pibas en los barrios.